Los mercados bursátiles cotizan realismo. Los resultados empresariales presentados reflejan un buen crecimiento de todas las principales magnitudes, tanto en ventas como en márgenes y resultados. Los precios del petróleo, pese a la subida, no han alcanzado en ningún momento niveles que amenacen al crecimiento económico mundial. No se percibe, tampoco, cambio alguno en el binomio demanda alta de servicios con tasas muy bajas de paro generalizadas, que se retroalimenta positivamente, y que sostiene a la economía mundial desde hace ya unos años.
Los tipos de interés oficiales de corto plazo de la zona euro presumiblemente subirán moderadamente, volviendo a tener una situación de tipos reales positivos, más de equilibrio, de la que no se debería haber salido. Habían bajado demasiado y no se justificaban los tipos reales negativos. Los ahorradores lo agradecerán. Los tipos de interés de largo plazo, por su parte, presumiblemente seguirán subiendo, como vienen haciéndolo los últimos cinco años, hasta que la prima de riesgo temporal, que, pese a todo, debiera ser mayor de lo que es, satisfaga adecuadamente al inversor el riesgo que se corre al ampliar los vencimientos de la renta fija. Bien podrían subir aún un 1% adicional.
El comportamiento bursátil vivido, con tres descensos en los últimos tres años que han durado muy poco y que se han recuperado con rapidez, sin embargo, tiene un par de aspectos que cabe destacar. Estamos hablando de agosto de 2024, abril de 2025 y marzo de 2026. Por una parte, refuerzan la confianza del inversor, que aprende que, ante cualquier eventualidad no troncal, lo mejor es aprovechar cada una de estas situaciones para comprar más. Por otra parte, sin embargo, lo que más me llama la atención es que estos acontecimientos obligan al inversor a mantenerse en guardia, alejando hipotéticos comportamientos eufóricos y excesos de confianza que hubieran podido producirse, perpetuando así las subidas bursátiles.
En definitiva, los mercados bursátiles están subiendo sin euforia inversora, lo cual constituye la mejor de las noticias. Episodios geopolíticos como los ocurridos en marzo, lejos de ser nocivos para el mercado, son, en realidad, muy positivos para el mismo. Un pequeño sobresalto, de vez en cuando, obliga al conductor a mantenerse alerta.
Artículo publicado en La Vanguardia el domingo, 24 de mayo de 2026.