Actualización del informe «Selección de valores preferidos» realizado por los analistas de GVC Gaesco con los valores seleccionados de España y Europa a fecha 25/03/2026.
LA CAUTELA Y EL SELL IN MAY SE HA ADELANTADO, SURGEN OPORTUNIDADES
El inicio de la guerra en Oriente Medio, el primer día de marzo, ha trastocado la visión de tranquilidad que se esperaba en macro. Sin el shock que ha supuesto el nuevo conflicto, esperábamos estabilidad de tipos en Europa y ligera bajada en EEUU. La pregunta del millón es cuál será la duración del conflicto, pero pensamos que a ninguna de las partes le interesa prorrogarla mucho y, aunque negadas por Irán y con muchas contradicciones, se empiezan a filtrar posibles negociaciones. Dado que las guerras modernas, además de con drones, se juegan con propaganda, los mercados tienen que mirar a los diferentes indicadores que actúan como termómetro. Como se puede ver en los gráficos, el petróleo y el dólar solo descuentan tímidamente una desescalada, mientras que el Euríbor es un indicador algo más atrasado.
El impacto en la economía mundial y, por lo tanto, también europea, dependerá de la duración del conflicto. Las previsiones previas al conflicto, de crecimiento del PIB del FMI para 2026 y 2027, eran de un mantenimiento ligeramente por encima del 3% para la economía global. Tanto el propio FMI como otras entidades financieras han estimado que un nivel sostenido (mantenimiento hasta junio-julio) del precio del petróleo Brent alrededor de 100 USD/b restaría alrededor de medio punto a esas previsiones e incrementaría en 0,5-0,7% la inflación global. Atendiendo a la factura total del coste del petróleo en la economía mundial, un nivel de 120-125 USD/b de forma sostenida sí podría hacer que la economía mundial, en media, se viese muy afectada y economías muy dependientes, como la India o China, mostrasen impactos severos. Es cierto que el juego del petróleo ruso, al que EEUU ha levantado sanciones, y la mayor producción en EEUU, puede compensar los efectos, según el área, con Asia, África y los países del Golfo como más afectados. Pero todas estas previsiones hay que irlas afinando, ya que, incluso aunque hubiese un alto el fuego, la recuperación de algunas infraestructuras energéticas (no muy dañadas por ahora, pero bajo amenaza desde los dos bandos) llevará tiempo de reconstrucción.
En este entorno, los tipos de interés de la deuda han repuntado, pero sobre todo en el corto plazo. La rentabilidad del bono a 10 años de EEUU ha recuperado la caída que se había visto en los dos primeros meses del año, subiendo desde 4,1% hasta 4,3% en lo que llevamos de marzo, el alemán ha subido desde 2,7% a 3% y el español en el mismo plazo ha subido desde 3% hasta 3,5%, con lo que la situación de riesgo ha tensado las primas de riesgo. Los datos conocidos, como son atrasados, aún dicen poco, pero sí es cierto que, en las recientes reuniones de la FED y el BCE, se ha puesto en cuarentena el proceso que se esperaba y algunos ya estiman subidas en el año.
La lógica toma de beneficios que por estadística se esperaba, se ha adelantado por el inesperado, en cierto modo, conflicto en Irán. Los renovados temores a los aranceles (con la anulación de los mismos por la justicia de EEUU, pero la amenaza de regreso bajo otras formas) y las dudas sobre las macro inversiones en Inteligencia Artificial han quedado, de momento, aparcadas. En marzo se han borrado, al golpe de posts y de drones, toda la ganancia que acumulábamos en febrero. Pero a pesar de ello, será por complacencia o por solidez de los resultados esperados, las correcciones en los índices europeos no se pueden calificar de alarmantes. Pensamos que los inversores siguen viendo la guerra como un evento temporal y concentrado. Seguramente la resolución va a ser lenta (las partes saben que ya hubo otros episodios en 2022 y que ahora debería llegarse a un acuerdo más duradero, quizás intercambiando garantías sobre el parón definitivo del programa nuclear iraní por no intervención en la forma de gobierno de puertas adentro), pero a nivel económico, solo con la reanudación del tránsito en Ormuz se recuperaría buena parte de la confianza (20% del consumo mundial de petróleo y aproximadamente el mismo 20% del tráfico global de contenedores).
Tiempo de tranquilidad en las carteras: en un mercado dependiente de factores geopolíticos, en nuestra opinión, lo mejor es mantener las posiciones, cubriendo parte del riesgo con activos más seguros y solo para los inversores con caja y más presencia en mercados, aprovechar las oportunidades concretas en valores.
Como lo fue en 2022 con la guerra de Ucrania y Rusia, los sectores energéticos y las renovables se han puesto en valor por la situación del petróleo, el déficit de producción de algunos productos como el diésel y la interrupción de facto del estrecho de Ormuz. Por el tipo de conflicto, los sectores europeos más penalizados claramente han sido los cíclicos, con Media, Consumo discrecional y los automóviles como los más perdedores, y sectores tradicionales, como eléctricas o telecomunicaciones, aguantando mejor.
Las estimaciones de beneficios sin cambios por el momento (a expensas de la duración). Por el momento, la mayoría de las empresas parecen seguir manteniendo una gran capacidad de adaptación y, además, las revisiones suelen tardar unas semanas desde que se producen los eventos, por lo que hasta ahora las previsiones de beneficios no han sufrido.
Ese panorama estable en la vertiente macro, con el que contábamos a principios de año, se ha difuminado por ahora. Sin embargo, dado que, por el momento, nuestro escenario principal es que el impacto del conflicto en la economía europea será moderado, preferimos hacer pocas rotaciones en la lista de valores. En volatilidades por shocks externos, lo mejor es no intentar seguir al mercado y adecuar las carteras mirando al medio plazo.
En la lista española solo hacemos un cambio, Colonial por Merlin, ya que, aunque ambas nos gustan a medio plazo, la subida en las rentabilidades de los bonos perjudica más a la primera y en la segunda hemos revisado al alza la valoración por una progresión positiva en la estrategia de los centros de datos.
En la lista europea excluimos Media For Europe (MFE), ya que, finalmente, sí se está viendo una ralentización en el mercado de la publicidad europeo, ya que es un sector muy cíclico y no se está pudiendo recuperar la caída que las acciones habían sufrido. Incluimos Bureau Veritas, que es una empresa francesa de certificación de todo tipo de productos, que está favorecida por varias mega tendencias y se puede considerar un valor defensivo en el medio plazo.
Información relativa a Abuso de Mercado y Conflictos de Interés e histórico de recomendaciones disponibles en www.gvcgaesco.es y en nuestras oficinas.
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