Actualización del informe «Selección de valores preferidos» realizado por los analistas de GVC Gaesco con los valores seleccionados de España y Europa a fecha 01/10/2026.
LA BAJADA DE LA INFLACIÓN EN ESPERA, OJO A LOS TIPOS
Se confirma el estancamiento de avances en el conflicto de Oriente Medio y con ello la inflación se vuelve más resistente. Aunque en el frente de los aranceles americanos hay idas y venidas, parece que el impacto inflacionista de esas medidas ya se ha digerido en buena medida. Sin embargo, en lo referente a la energía y a los costes asociados con el transporte, como los seguros y el alargamiento de los recorridos, los precios no bajan, más bien al contrario, haciendo más cara la cadena de trasporte y por lo tanto incrementando los precios finales. Así, por ejemplo, el PCE que es la variable más seguida por la FED para monitorizar la inflación, subió al 3% en agosto desde el 2,28% de julio y con visos de volver a incrementarse en septiembre. Hasta ahora, en general las empresas han conseguido traspasar a los clientes los incrementos de costes, pero se empieza a notar cierta resistencia y cierto impacto en los consumidores que empiezan a ser más selectivos a la hora de escoger.
Esta presión en precios obliga a hablar de tipos y de riesgos del endeudamiento: Con estos datos, la rentabilidad de la deuda americana a 30 años ha surgido hasta niveles no vistos desde el comienzo del milenio y en Europa, el e Euribor se acerca a los niveles de 2022 y la rentabilidad del bono español, ha superado el 4% que no había tocado desde mediados de 2023, por la guerra de Ucrania, pero anteriormente no se había visto desde 2014. Sin embargo, más llamativo que los niveles absolutos, es cómo ha cambiado la percepción del riesgo, penalizándose a países en función de la sostenibilidad financiera de la deuda. Así, vemos como los spreads de deuda con Alemania han subido más en países con menor capacidad de reducir el déficit, como Francia y Reino Unido, con spreads históricamente elevados y también se han incrementado los seguros de impago del mercado, los CDS (credit default swap). Esta situación de la deuda de UK, ha permitido insinuaciones de vuelta a la UE.
El difícil papel de los bancos centrales. Las reuniones de octubre son claves tanto para la FED como para el BCE. Los responsables de amas entidades han enfriado las posibilidades de subida en esas citas, los argumentos es que no ven señales de que la inflación se esté cronificando a futuro. Pero eso está por ver. Lo cierto es que los errores de las dos crisis del petróleo de los 70 (en la de 73-78 tuvieron una aproximación acomodaticia y agravaron la inflación y en la de 79-81 al contrario, agresivas subidas provocaron una recesión global), llevan a las entidades a moverse con más cautela. La confianza del consumidor y la creación de trabajo mandan señales de precaución. Por ello el seguimiento de la situación y las reacciones a cada movimiento, altera las probabilidades de movimientos. El bono y el Euribor ya descuentan su propio escenario. Tampoco la tensa relación entre Rusia y Europa ayuda a relajar el mercado energético.
Después de las subidas de julio y agosto, la pausa ha venido en septiembre. Y decimos pausa, porque llamar corrección a un descenso del menos del 3% en Europa y un comportamiento mixto en EE. UU., con el DJ cayendo, pero el Nasdaq subiendo (sí subiendo a pesar de los miedos a la IA y por la IA). Pensamos que los mercados, además de estar cansados de los laberintos geopolíticos, lo que han reflejado en septiembre es la necesidad de que los resultados del tercer trimestre que se publican en octubre confirmen que las empresas siguen creciendo y refuten las estimaciones de consenso.
Los beneficios están soportados por crecimiento de la población y por tanto más demanda: Un claro ejemplo lo tenemos en España, donde se espera que el PIB siga creciente por el empuje de la población (otra cosa es el PIB per cápita) y eso impulsa las previsiones de beneficios, que como se puede ver en el gráfico inferior apuntan a crecimientos de doble dígito en el Ibex. También en nuestros mercados de referencia hemos visto alzas en la previsión desde comienzo del año. En el caso del Nasdaq, los interrogantes que planean algunos analistas, sobre el desarrollo y los riesgos de la Inteligencia Artificial, no han afectado a las previsiones de beneficios que se han revisado en un 18% desde comienzo del ejercicio. Mientras dichas estimaciones de resultados sean crecientes y las expectativas también, el resto es narrativa, pero las valoraciones seguirán siendo atractivas y la renta variable podrá seguir subiendo, la clave es identificar cuando se está produciendo el cambio de tendencia.
No solo en primas de la deuda pública pero también en bolsa, el mercado diferencia situaciones. Francia sigue siendo el enfermo de Europa en la renta variable, por segundo año consecutivo y por la misma razón que ya ha practicado en el pasado: intentar enderezar las finanzas públicas con más impuestos a empresas. Como se ve en el gráfico inferior, los comportamientos de los dos grandes países de Europa, Alemania y Francia son muy inferiores a los de España e Italia. Las razones son diferentes, ya que en Francia se centran en el descontrol de las finanzas públicas y en los efectos que pueden tener algunas medidas en las empresas, mientras que, en Alemania, las finanzas públicas aguantan, pero los problemas de competitividad de su industria y de inestabilidad política, generan dudas en los inversores.
El cierre del tercer trimestre nos deja un balance positivo en el año, aunque el mes de septiembre ha sido de toma de beneficios para la mayoría de las bolsas con la excepción de la subida del Nasdaq y de la bolsa de Japón. Esta consolidación en septiembre nos lleva a realizar pocos cambios en las listas de valores preferidos.
En la lista española incluimos Solaria y excluimos Ebro Foods. La empresa solar corrigió desde sus máximos a causa del posible decreto restrictivo sobre los centros de datos (que también afectó a Merlin) y por la volatilidad de los precios eléctricos. En Ebro Foods seguimos viendo valor, pero la subida de nuevo de los costes de transporte puede tener un ligero impacto a corto plazo.
En la lista europea un factor de peso a la hora de hacer los cambios ha sido que se está hablando, de cara a los presupuestos de 2027, de prorrogar la tasa llamada de “contribución excepcional” a ciertas grandes empresas y que se instauró en 2025 y ya se prolongó en 2026. Las empresas más afectadas serían las de energía, banca, lujo, telecomunicaciones e industriales, es decir casi todas las del CAC 40. En ese sentido excluimos a Technip Energies y Eiffage e incluimos Danone y STMicroelectronics.