Skip to main content
Actualidad en los mercados

Inversor a la caza de valor

Tres son las principales conclusiones de este inicio de año bursátil. En primer lugar, se mantienen las fuertes subidas que han persistido en los tres últimos años y medio. Sin duda, el favorable contexto empresarial es clave para ello. En el momento de escribir esta columna, habrán publicado ya los resultados trimestrales casi una quinta parte de las empresas europeas que forman parte del índice STOXX 600, y prácticamente la mitad de las empresas americanas que forman parte del índice S&P 500. El patrón se mantiene en ambos casos, los resultados empresariales presentados superan tanto a los resultados del año anterior como a su propia expectativa. Si alguien busca alguna explicación sobre por qué los diversos acontecimientos geopolíticos que se suceden en el mundo no impactan negativamente en las bolsas, que siguen subiendo pese a todo, que busque la explicación en la gran solidez de los beneficios empresariales. Si estos titubearan, cualquier acontecimiento de índole geopolítica podría influenciar a los mercados. Los resultados son, sin embargo, tan robustos que no permiten que nada de ello ocurra.

En segundo lugar, las empresas de tipo value, en las que existe poca diferencia entre su valor contable y su valor bursátil, lo siguen haciendo mucho mejor que las de tipo growth, en las que existe una gran diferencia entre ambos valores. Una muestra de ello, en Estados Unidos, es que mientras el índice Dow Jones, de un marcado carácter value, sube un 3% en el año, el índice Nasdaq-100, el growth por excelencia, cae un -1,5%. Una diferencia de un +4,5%. Lo mismo ocurre en Europa. Mientras que el índice MSCI Europe Value sube un +5,6% en el año, el índice MSCI Europe Growth sube un +3,2%, una diferencia de un +2,4%. Ello implica que el inversor sigue instalado en un modo muy realista, y que da mucha más importancia a los resultados presentes que no a los futuribles.

En tercer lugar, segmentos enteros de los diferentes mercados muy rezagados y baratos aún, como por ejemplo las small caps, las empresas japonesas o las empresas de los mercados emergentes, están teniendo igualmente importantes subidas. El inversor bursátil, pues, ha empezado el año en busca y captura de gangas, estén donde estén, que siguen existiendo pese a las imponentes subidas de estos años.

Artículo publicado en La Vanguardia el domingo, 8 de febrero de 2026.