Los ratios de los Fondos de Inversión

Pedro Jesús Roldán. Agente Financiero de GVC Gaesco Guadalajara

Quiero invertir en fondos de inversión, pero ¿por dónde empiezo? Lo primero que debes conocer es la política de inversión de estos fondos y buscar el que mejor se adapte a tus expectativas: situación económica, horizonte temporal y perfil de riesgo. Así podemos encontrar Fondos Monetarios, Renta Fija, Mixtos, Retorno Absoluto, Renta Variable, Sectoriales, Temáticos, etc. un amplio abanico que cubre

Una vez elegida la categoría del fondo que mejor se adapta a nuestro perfil de riesgo, debemos separar el grano de la paja y encontrar los mejores fondos dentro de una misma categoría. Para ello nos podremos ayudar de ratios, medidas de rentabilidad y riesgo, que podemos encontrar dentro de la ficha del fondo. Analizando dichos datos podremos sacar algunas conclusiones sobre el fondo, así como las habilidades y las capacidades del equipo gestor del fondo.

Todo fondo de inversión está referenciado a un Benchmark o índice de referencia. Que supere la rentabilidad del Benchmark es lo primero que debemos pedir a un fondo para contratarlo

Los ratios nos van a proporcionar información sobre el fondo y valorar la calidad del equipo gestor. Los principales son:

  • Volatilidad

Este ratio se refiere a la desviación estándar o desviación típica, siendo la medida más común del riesgo. Lo que nos indica es cuánto se han desviado las rentabilidades del fondo respecto a su rentabilidad media histórica. Una volatilidad alta significa que las rentabilidades del fondo han sufrido fuertes variaciones (fondos de renta variable). Si es baja (fondos monetarios), han sido muy estables a lo largo del tiempo.

La volatilidad dependerá de los mercados en que invierta el fondo, del tipo de activo y del vencimiento de los activos en la Renta Fija, por lo que debemos comparar volatilidades de fondos que pertenecen a una misma categoría.

  • Beta

La β es uno de los principales indicadores para estimar el riesgo de una inversión, ya que mide la relación entre la rentabilidad del fondo ante cambios en la rentabilidad de una cartera o índice de referencia. Por tanto, la β nos indica cómo variará la rentabilidad del fondo si lo comparamos con la rentabilidad del índice de referencia.

  • β<1 significa que el fondo presentará una menor variabilidad con respecto al índice de referencia.
  • β=1 significa que el fondo de inversión se va a comportar igual que el índice de referencia.
  • β>1 significa que el fondo va a mostrar una mayor variabilidad que el índice de referencia y, por lo tanto, ampliará los movimientos de mercado, tanto a la baja como al alza.

Un fondo con una β>1 exagerará más los movimientos del mercado (más beneficios que el mercado en caso de subida, pero más pérdidas en caso de caída), mientras que una β<1 significa justo lo contrario (menos rentabilidad que el mercado en periodos de subida a cambio de menor caída en periodos de corrección).

  • Alfa

El α de un fondo mide la rentabilidad adicional que obtiene respecto a su índice de referencia. Es decir, mide la diferencia entre la rentabilidad actual de una inversión y su rentabilidad esperada, dado un nivel de riesgo determinado por la beta.

  • α>0 significa que la rentabilidad real obtenida por el fondo ha superado la rentabilidad esperada.
  • α<0 significa que la rentabilidad real obtenida por el fondo ha sido inferior a la rentabilidad esperada.

Cuando tenemos α positivo se dice que el gestor aporta valor adicional con su gestión, puesto que supera la rentabilidad esperada. Cuanto mayor α, mayor valor aportará al fondo el equipo gestor.

  • Ratio de Sharpe

El Ratio Sharpe mide el exceso de rentabilidad de una inversión de un fondo con respecto a los activos libres de riesgo, por unidad de riesgo. No está ligado a ningún mercado concreto, por lo que permite comparar fondos de distintas categorías. Es preferible un fondo con mayor ratio sharpe, mayor rentabilidad en relación a la cantidad de riesgo asumida en la inversión.

Es importante, a la hora de invertir, no solamente fijarse en exceso de rentabilidad de un fondo sino también en el riesgo que conlleva obtener dicha rentabilidad, ya que para perfiles conservadores, se podrá preferir menos rentabilidad asumiendo menos riesgo.

  • Ratio de Información

El ratio de información nos va a medir la diferencia entre la rentabilidad de un fondo respecto a la rentabilidad de su índice de referencia, por unidad de riesgo. Resulta muy similar al Ratio Sharpe, no obstante, se diferencia en que el Ratio Sharpe compara la rentabilidad obtenida y el riesgo con la tasa de interés libre de riesgo, mientras que el Ratio de información compara el exceso rentabilidad y el riesgo con la rentabilidad de un índice de referencia específico.

 Cuanto mayor sea el ratio de información de un fondo, mejor será la calidad de gestión del mismo, ya que el riesgo adicional que incurre el gestor viene recompensado por una mayor rentabilidad. 

  • Tracking Error

Conocido también como ‘riesgo gestor’, es decir, la libertad que toma un gestor para invertir en activos fuera del índice de referencia. Cuanto más bajo sea el tracking error, más estrechamente seguirá el gestor a su índice de referencia y viceversa. Cuanto más alto sea, más activo será el fondo y mas se desviará el gestor de la composición del índice.

  • Fondo de gestión pasiva valores entre 0% y 2%.
  • Entre 2% y 5%, estaríamos ante una gestión con un poco más de riesgo.
  • Si nos encontramos fondos con tracking error superior al 5% nos va a indicar que estamos ante una gestión activa.

A modo de resumen, recuerda que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras, que entre fondos que tengan similares rentabilidades históricas elegiremos el que tenga menor volatilidad, que cuando mayor sea el Ratio de Sharpe, Información y alfa, mejor calidad del fondo y del equipo gestor, y que si tenemos un perfil arriesgado podemos elegir fondos con β>1 y Tracking Error>5 para asumir más riesgo en nuestra inversión.




Hacer el agosto

David Forcada. Agente Financiero de GVC Gaesco Vic

La tradición nos ha llevado a realizar las vacaciones en agosto. Cuando la base de la economía era la agricultura, la recolección de los alimentos se realizaba en verano. En las recolecciones se necesitaba el mayor número de personas, por lo tanto se detenían total o parcialmente otro tipo de actividades más industriales para ayudar en la recolección. Posteriormente, con la irrupción de los sindicatos, se consolidó como festivo este parón veraniego.

Agosto era el periodo donde el agricultor obtenía los resultados del trabajo de todo el año, es decir “hacía el agosto”

Estadísticamente, las bolsas dan la espalda a este hecho. Las pautas estacionales no son favorables en verano, de hecho es bien conocida la pauta estacional correctiva entre mayo y octubre.

De todas formas, como dicen los deportistas, “las estadísticas están para romperlas”, y a medida que se van conociendo los resultados empresariales y los últimos indicadores macroeconómicos, junto con un comportamiento neutro del primer semestre del año, parece un entorno propicio para romper la estadística.

De hecho, y a pesar de que estamos en una fase adelantada del ciclo económico, no vemos luces rojas en el cuadro de mandos. El crecimiento es sólido y seguimos encontrando un alto porcentaje de acciones con valoraciones atractivas, léase Telefónica por ejemplo.

Una luz roja que se enciende habitualmente antes de un cambio de ciclo es la de la volatilidad, aunque por el momento ésta brilla por su ausencia. Un causante de dicha volatilidad es, a menudo, la euforia irracional de los inversores generadora de burbujas.

Si analizamos el comportamiento del inversor nacional, no solo está lejos de esa tesitura sino que, más bien, está en el lado opuesto.

A pesar de la presión de la banca para traspasar de depósitos bancarios a fondos de inversión, el porcentaje de depósitos está aún en el 37% del total de ahorro de las familias, depósitos con una remuneración media del 0,09%

El volumen en depósitos viene disminuyendo desde el 2010, que era del 43%. Por el contrario, los fondos han pasado de un mínimo del 6,6% en el 2011 al 14,6% en  el 2017, es decir en 7 años se ha desplazado aproximadamente un 7% del ahorro total nacional de depósitos a fondos de inversión.

Un dato “sorprendente” es la tipología de fondos a que se ha destinado este trasvase. En un entorno de valoraciones atractivas de los mercados y con un porcentaje aún mayoritario y significativo de depósitos cautivos sería de suponer que el destino fuesen fondos con perfiles más o menos agresivos. Nada más lejos de la realidad.

Los 20 fondos con más patrimonio (copan el 23% del ahorro total en fondos) tienen un perfil claramente conservador y con una rentabilidad media del -0,86% en el año.   

Nombre del Fondo* 2018 1 Año 3 Años 5 Años 10 Años Patrimonio a 30/6/18
QUALITY CART.CONSERV.BP -0,86 0,83 0,08 0,01 0,94 11.135.015
QUALITY CART.MODERA.BP -0,28 3,32 0,77 2,02 2,76 6.914.441
BANKIA SOY ASI CAUTO-UNIV. -1,19 -1,03 0,21 1,74 1,83 4.554.087
SANTANDER TANDEM 0-30 -A -1,84 -2,10 -0,12 1,91 2,07 3.478.880
SANT.SELECT MODERADO CL.S -0,54 1,05 0,75 2,94 3.402.780
MI FONDO SANT.PATRIMON-S -1,12 -0,16 -0,35 0,76 2.756.741
CAIXABAN.RF FLEXIB.CARTE. -0,34 1,08 1,37 2.639.301
BANKIA EVOLUC.PRUDEN-UNIV. -1,53 -1,77 -0,58 0,52 1,22 2.412.553
SABADELL PRUDENTE BASE -1,25 -0,62 0,58 1,86 2.162.311
SABADELL PRUDENTE PLUS -1,15 -0,42 0,79 2.135.876
CAIXABANK ITER CL.CARTERA -1,88 -1,20 2.066.113
ALBUS CLASE CARTERA -2,59 1,60 2.050.159
BESTINFOND 1,56 4,58 7,40 11,09 10,04 1.857.267
CB MONET.RENDIM.ESTANDAR -0,34 -0,49 -0,17 -0,07 1.801.754
CAIXABANK EVOLUCION PLUS -1,12 0,29 -0,34 1,79 2,09 1.738.569
BESTINVER INTERNACIONAL 0,86 4,70 7,34 11,10 11,29 1.632.819
CAIXABANK CRECIMIENTO -0,95 2,36 1,22 3,94 3,68 1.612.724
Media -0,86 0,71 1,26 3,05 3,99 54.351.390

 

Si analizamos las entradas del año los resultados son similares, las 20 primeras posiciones copan el 21% del mercado, representan más del 100% de las entradas netas y mantienen un sesgo conservador

Nombre del Fondo* 2018 1 Año 3 Años 5 Años Aportaciones 2018
QUALITY CART.CONSERV.BP -0,86 0,83 0,08 0,01 2.603.961
CAIXABAN.RF FLEXIB.CARTE. -0,34 1,08 1,37 1.182.425
ALBUS CLASE CARTERA -2,59 1,60 839.451
CAIXABANK ITER CL.CARTERA -1,88 -1,20 781.528
QUALITY CART.MODERA.BP -0,28 3,32 0,77 2,02 706.182
BANKIA SOY ASI CAUTO-UNIV. -1,19 -1,03 0,21 1,74 583.520
CB BOL.SELEC.GLOB.CL.CAR. 1,32 6,32 583.236
BBVA BON.INT.FLE.0-3-CART. 544.717
CB BOLSA GEST.EURO CARTE. -1,52 2,21 538.348
BBVA BOLSA USA CL.CARTERA 536.036
BBVA BONOS DURACION CART. 532.435
BANKIA GLOBAL FLEXIBLE -0,64 439.312
CB DIVERS.CONSERV.CARTERA -1,53 -0,48 391.122
ESTRATEGIA ACUMULACION -0,27 0,26 382.094
SANT.SM.CAPS ESPAÑA CLA.A 3,59 12,00 11,06 16,59 340.278
IBERCAJA MX.FLEX.15 CLA.A -1,38 -0,97 0,10 1,03 338.005
ESTRATEGIA INVERSION 1,54 5,54 319.622
SABADELL PRUDENTE PLUS -1,15 -0,42 0,79 299.365
ESTRATEGIA CAPITAL -0,62 -0,64 285.899
KB GEST.ACT.PATRIM-PLUS 269.052
Media -0,49 1,89 2,05 4,28 12.498.606

*Fuente: Inverco

Sorprende que las mayores captaciones las registren fondos con una rentabilidad histórica a 5 años del 0,01% o del 1,37% a 3 años, hecho que nos lleva a pensar que no todo el mundo analiza con detalle los productos que le ofrecen

Viendo estos datos, caben dos conclusiones:

  • El sesgo del inversor español es muy conservador. ( ¿Es posible por falta de cultura financiera? )
  • No existe euforia racional, ergo aún le queda recorrido al ciclo alcista a pesar de que con esta distribución del patrimonio solo un reducido porcentaje de ahorradores harán el agosto

  




De mayor quiero ser rica

Josep Castro. Agente Financiero de GVC Gaesco Sabadell

Cuando acostumbro a hablar con gente joven, siempre les acabo formulando una pregunta: Y a ti, ¿qué te gustaría ser de mayor?

En muchas ocasiones observo un rostro de duda, otras de sorpresa, a veces incluso de incomodidad… supongo que generada por la incertidumbre del panorama general.

No obstante, la última vez que formulé esta pregunta, debo confesar que el sorprendido fui yo.

El propósito de Miriam

Miriam es una estudiante adolescente muy aplicada y jovial. Su pasión es la danza y su sueño sería entrar algún día en el Royal Ballet School, primero como estudiante y quién sabe si en el futuro como docente.

Conversando con Miriam sobre sus pasiones y las posibles ocupaciones que el destino le pueda deparar, lo que me sorprendió realmente fue su respuesta contundente: “Yo de mayor quiero ser rica”.

Sinceramente, me encantó su respuesta así como su clarividencia al expresarla, aunque quizás en aquel momento no tuviese muy claro cómo lo podría llegar a conseguir.

Ahora, Miriam ya sabe (porque tuve la oportunidad de explicárselo) que uno de los caminos más seguros para conseguir su propósito pasa por el ahorro y la inversión (que no hay que confundir con la especulación).

De hecho, ella dispone de uno de los ingredientes primordiales para culminarlo con éxito. Me refiero al “factor tiempo”.

La riqueza es un concepto subjetivo ya que depende de la valoración de cada persona

Desconozco qué cifra (de riqueza) rondaría por la cabeza de Miriam al expresar su respuesta. Probablemente, ninguna, puesto que a lo mejor no se ha parado a pensar nunca cuánto patrimonio debería aglutinar para colmar sus expectativas.

Pero de lo que sí estoy seguro es que si se le plantease a Miriam un objetivo consistente en:

  • Mantener un nivel de vida sensato (y con salud)
  • Sin que el dinero le represente la menor preocupación
  • Disfrutando de sus pasiones
  • Y viviendo algún día de sus inversiones

Ella asemejaría esta situación a lo más parecido a ser “rica”.

Ya sabemos que la riqueza, como otros aspectos de la vida, es un concepto relativo y tiene diferentes niveles, pero particularmente soy de la opinión que no se necesita nadar en la megabundancia para sentirse súperafortunado. ¿Estás de acuerdo?

Entiendo que tenemos que ser agradecidos con nuestros bienes y derechos y tratar de ser felices con ellos; y no sentirnos como esos “ricos” amargados que pululan por el mundo, que son sumamente infelices por el mero hecho de que su vecino tiene un barco con medio metro más de eslora que el suyo.

Un viaje de 1.000 Km. comienza con un paso (Lao Tze)

De la misma manera que un gran capital financiero comenzó en su día con un simple euro, el camino de nuestra prosperidad se inicia con un sencillo (pero relevante) paso, que cuanto antes se dé, más nos beneficiaremos de haberlo dado.

Me refiero a comenzar cuanto antes a ahorrar, aplicando el principio básico del “pagarse a uno primero”.

Este principio promulga que tan pronto obtengamos nuestros ingresos recurrentes debemos “auto-pagarnos” antes que nada ni nadie. No importa lo que ganemos, lo verdaderamente relevante es nuestra disciplina de crear el automatismo de separar para nuestro ahorro un mínimo del 15% de lo que ingresemos.

Tú eres lo más importante, no lo olvides jamás

Nos tenemos que valorar y autoestimar más. No es cuestión de egoísmo ni de egocentrismo. Es por nuestro bien.

¿Por qué tenemos que ser menos importante que la compañía telefónica, el banco titular de la hipoteca o la financiera del coche? Así pues, en cuanto al manejo del dinero, lo primero que tenemos que atender es a nuestro ahorro. Los pagos a terceros vienen después, nunca al revés.

Y acto seguido de ahorrar (pagándonos a nosotros primero), lo inmediato es invertir mensualmente esa cantidad prefijada y constante a través de fondos de inversión, con un horizonte temporal y vocación inversora de largo plazo.

Con el paso del tiempo, y sin darnos apenas cuenta, estaremos forjando nuestro patrimonio financiero que nos aportará la prosperidad deseada para que, llegado el día, nos permita vivir plácidamente, disfrutando de nuestras pasiones sin necesidad de sacrificarnos mucho por ello.

“Porque al fin y al cabo: el ahorrar nos hace libres y el invertir nos hace ricos”.

Sabiendo que la verdadera riqueza no se mide en dinero sino que se mide en tiempo (concepto del “factor temporal”), nos lleva a la conclusión que debemos disfrutar de nuestras pasiones mientras vivimos de nuestras inversiones.

Observa en la gráfica inferior lo que se podría llegar a conseguir partiendo de tan solo una aportación mensual de 100€ (incrementando a razón del 3% anual -para ajustarse a la inflación promedio-) durante un plazo de 35 años; pudiendo llegar a obtener del orden de 456.000€.

*Incrementando a razón del 3% anual
**Contemplando un tipo de interés compuesto del 10%

¡Impresionante!, ¿verdad?

El ejemplo anterior contempla un importe de 100€ mensuales por ser una cifra fácilmente divisible que permite una rápida multiplicación, ya que si en lugar de partir de un ahorro mensual de 100€, lo hacemos de 200€, 300€,..; el capital acumulado sería proporcionalmente superior:

Cantidad a invertir partiendo de…* Capital acumulado en 35 años**
200€/mes 913.000€
300€/mes 1.370.000€
400€/mes 1.826.000€
500€/mes 2.283.000€
600€/mes 2.740.000€
*Incrementando a razón del 3% anual
**Contemplando un tipo de interés compuesto del 10%

Un consejo para Miriam

En definitiva, el mejor consejo que le podemos dar a Miriam para que pueda ver hecho realidad su propósito de llegar a ser “rica”, es que:

  1. Ahorre cuanto antes y lo haga tan pronto obtenga sus ingresos (mínimo el 15% de lo que ingrese).
  2. Invierta de forma sistemática mediante fondos de inversión con amplia diversificación.
  3. Sea paciente y deje que el tiempo actúe a su favor, capitalizando su inversión exponencialmente gracias a la magia del interés compuesto.

…Y por supuesto, que disfrute de la vida, que es lo verdaderamente importante.

“Nunca es tarde para cumplir tus buenos propósitos. Pero no dejes para mañana, lo que puedas iniciar hoy”

Y para los que somos padres, el mejor legado que les podemos dar a nuestros hijos, no son inmuebles, ni joyas,… ni tan sólo dinero. La mejor herencia que les podemos transmitir a nuestros hijos es una buena educación financiera. Y en concreto que les podamos inducir en el hábito del ahorro y la inversión.

¡Seguro que nos lo agradecerán de por vida!




Seguro de vida como herencia: ¿Es buena idea?

Sergi Torrens. Colaborador de la Correduría de GVC Gaesco

Hay clientes que desean dejar en herencia una cantidad de dinero a sus familiares o a personar ajenas al núcleo familiar. En general, tienen la idea preconcebida de contratar un seguro de vida por un importe determinado marcando como beneficiaria la persona o personas que deben recibir la herencia.

De partida debo decir que la intención es buena, la estrategia mala, el modo de obtener el beneficio funesto y, para colmo, tú pagas pero no lo disfrutas (¡recuerda que tú eres el colateral!). Hay una estrategia alternativa, pero antes me gustaría que viéramos el por qué contratar un seguro de vida no es la mejor idea.

Lo primero que hay que tener presente es la esperanza de vida en nuestro país. Este valor no para de crecer año tras año y el ritmo no es nada modesto. De hecho, desde el 2000 ha subido en casi 5 años tanto en hombres como en mujeres.

Actualmente, según los últimos datos del INE, la esperanza de vida en hombres es de casi 81 y en mujeres 86. Las proyecciones para 2031 son 83,2 y 87,7, para llegar a los 88,7 y 91,6 en 2065

De aquí saco una reflexión sencilla: Más años de vida, más años pagando el seguro de vida.

Recuerda que el seguro debe renovarse anualmente, ya que si no se hace, todo lo pagado en años anteriores no sirve de nada, independientemente del número de años que se haya abonando la prima anual.

Como ejemplo, el seguro de coche: la prima pagada cubre las contingencias de los 12 siguientes meses a su contratación. Por tanto, pasados esos doce meses, vencido el contrato, ya no existe cobertura sobre el vehículo. Para mantenerlo asegurado se debe renovar o contratar una nueva póliza.

Lo mismo sucede con el seguro de vida: cubre los doce siguientes meses desde su contratación.

Pero hay dos motivos que no lo hacen tan sencillo:

  • Por una parte, los seguros de vida aumentan la prima a pagar a medida que nuestra edad se acerca a la esperanza de vida, y el incremento es exponencial los últimos años.
  • Por otra parte, las aseguradoras limitan la contratación del seguro de vida habitualmente a los 80 años aunque lleves toda la vida pagándolo. Dicho de otro modo, la última vez que te permiten renovar la póliza de vida es el año que cumples 80 años. Por tanto, o te mueres antes de esa edad o tu estrategia se va al garete.

Hay una mejor estrategia para esto: combinar seguro de vida y un PIAS.

El siguiente ejemplo es ilustrativo:

Nuestro buen samaritano quiere dejar 100.000€ en herencia a sus hijos. Tiene 45 años y una capacidad de ahorro de 200€ al mes.

El plan consistirá en ahorrar 200€ al mes en un PIAS (Plan Individual de Ahorro Sistemático) haciendo constar como beneficiarios a sus hijos tanto en el PIAS como en el seguro de vida. En caso de fallecimiento, ellos recibirán tanto el importe ahorrado en el PIAS como el capital asegurado con la póliza de vida, que en conjunto deberán sumar 100.000€.

Por tanto, a medida que el importe acumulado en el PIAS crece, la cantidad que debemos asegurar con el seguro de vida es menor y, en consecuencia, la prima que pagará él también lo será. Siguiendo con el ejemplo, si nuestro amigo ha ahorrado 20.000€ en el PIAS, sólo deberá asegurar 80.000€ con el seguro de vida. Cuando sean 30.000€ bastará asegurar 70.000€, y así sucesivamente.

Si ponemos como supuesto que nuestro ahorrador obtiene una rentabilidad anual del 4% del capital aportado al PIAS, podemos ver en la tabla siguiente la evolución del ahorro (primera columna), los intereses que le generan ese año el ahorro acumulado (segunda columna), y el capital a asegurar con la póliza de vida para alcanzar un total de 100.000€ en cada año.

A los 70 años ya dispone del importe que quería. Por tanto, ya no hace falta ni seguir ahorrando ni seguir pagando un seguro de vida. ¡Esto es todo un alivio!, ya no hace falta que nuestro buen samaritano muera antes de los 80 años (recuerda que es la edad límite para contratar una póliza de vida) para asegurarnos que sus hijos hereden los 100.000€.

Pero hay dos ventajas más para nuestro amigo:

  • Ahorrará dinero en primas para el seguro de vida.
  • Podrá disfrutar del dinero ahorrado mientras viva, sin que su valor disminuya

Llegados a los 70 años, con los 103.948€ ahorrados, sin tener que pagar impuestos por todos los intereses generados, podrá contratar una renta vitalicia. Es decir, que mensualmente recibirá una renta por ese ahorro hasta el final de sus días.

Si, por ejemplo, consigue una renta vitalicia al 4%, recibirá mensualmente 346€ de por vida con la ventaja fiscal que los impuestos se limitan al 1,52% de la renta percibida.

Por supuesto, la renta vitalicia tendrá como beneficiarios a sus hijos con la intención que reciban los 100.000€ a su fallecimiento. Y así será, puesto que llegado el momento sus hijos heredarán el capital con el que se constituyó la renta vitalicia.

Una estrategia redonda: Se consigue el objetivo, se pagan menos menos primas, se aprovechan las ventajas fiscales y se obtienen unos ingresos extra mensualmente para disfrutarlos … ¡en vida!

Este tipo de solución tiene varias aplicaciones, aunque la expuesta es la más común. Otra muy habitual se da cuando los herederos reciben principalmente inmuebles como herencia. La idea es ayudarles con algo de liquidez con la que puedan cubrir los gastos e impuestos derivados de la herencia de los inmuebles.

Otra aplicación es dejar una herencia fuera del núcleo familiar, ya que los seguros no entran dentro de la masa hereditaria, y el beneficio lo adquiere no por vía sucesoria sino en virtud de una relación contractual aleatoria establecida en su día por el causante-tomador del seguro con la aseguradora.

Hay muchas aplicaciones, pero lo más importante es encontrar la que tú necesitas. La planificación financiera siempre debe ser personalizada.




La disciplina en la Gestión de Patrimonios

Ignacio Fernández-Montes, CFA. Director de Banca Privada en Sevilla

El virulento retroceso del DJI y del S&P500 del -4,6% y -3,78%, del pasado lunes 5, del -4,15% y -3,75% de ayer jueves 8, eliminando de un plumazo la subida vertical de los índices norteamericanos tras la aprobación de la Reforma Fiscal en EEUU, nos vuelve a llamar la atención sobre la importancia de construir muy bien la relación cliente-asesor financiero sobre la base de un experimentado equipo de gestión propio.

Más allá del obligado cumplimiento e implementación de la normativa Mifid II relativas al asesoramiento y la necesaria clasificación de clientes, productos y servicios, nuestra labor profesional como asesores financieros consiste, en mi opinión entre otras, en asistir y acompañar a nuestros clientes, desde su conocimiento integral, en la ingrata y voluble tarea de tomar decisiones de inversión y desinversión.

Es aquí donde resulta clave la experiencia de un equipo gestor internacional “de toda la vida” que conozca la microestructura de los mercados (mayor ó menor presencia de gestores activos y pasivos), reconozca – vaya que sí – que los mercados presentan ineficiencias fruto del comportamiento humano (conveniencia del estilo de gestión retorno absoluto) y que la volatilidad puede ser consecuencia de muchos factores por mencionar algunos de los requisitos que considero indispensables.

Puestos cada uno en su papel, resulta clave la elaboración de un “Plan de Inversión Personal” ó PIP que sirva de guía para la construcción y rebalanceo de una cartera coherente con los objetivos patrimoniales del inversor. Es sobre estos puntos donde más hay que profundizar en nuestros diálogos con los inversores y donde nuestra herramienta de planificación financiera ayuda en dicha reflexión.

Claro que tan importante resulta mitigar los riesgos de cartera mediante: una adecuada diversificación, una aproximación a los mercados financieros como negocios cotizados, líderes en su sector, que no sólo hay que conocer bien, sino corroborar que los horizontes temporales del cuadro directivo coinciden con los de nuestra gestora y, por último, que estas apuestas bien asentadas en tendencias socio-económicas de largo plazo siempre harán buenas las compras con destacados descuentos sobre una valoración fundamental basada en hipótesis prudentes y sostenibles.

Pero no es menos importante cogestionar la paz y confianza del inversor en sus decisiones de asignación de activos procurando que éstas sean coherentes con sus circunstancias personales y familiares así como sus objetivos de rentabilidad y riesgo incorporados en el PIP que deberá someterse a revisión periódica.

La combinación de ambas capacidades representa una potente herramienta de gestión de patrimonios y nuestro servicio de gestión discrecional de carteras de fondos atiende a esta necesidad de forma disciplinada y rigurosa de la mano de profesionales de probada solvencia y experiencia




Dataísmo. Datos, algoritmos y Bolsa II

Ramon Justel. Agente Financiero de GVC Gaesco Barcelona

En mi anterior artículo sobre los algoritmos y los datos comentaba que en el futuro sería posible que las máquinas o los ordenadores centrales tomasen el mando de ciertas decisiones globales.

En la actualidad, los algoritmos de empresas como Facebook se anticipan a nuestras propias decisiones.

Facebook empezó a cotizar en octubre de 2012. Llegó a tocar los mínimos de 17.55 dólares. Actualmente cotiza alrededor de 177,88 dólares, ¡10 veces más!, con una capitalización bursátil de 495 billones de dólares. Esta gran revalorización se debe, en parte, a la gestión eficiente que realiza con los datos. En Facebook se comparte gran parte de la vida diaria, se realizan búsquedas, se crean eventos, concursos, promociones, etc. Con la gran cantidad de información que depositan los usuarios, sus algoritmos son capaces de realizar pronósticos de alta fiabilidad.

Facebook es capaz de saber cuándo una pareja se va a divorciar simplemente por el comportamiento de ambas partes

Google otro claro ejemplo de algoritmos. Salió a cotizar sobre los 47 dólares en septiembre del 2005. Hoy en día, cotiza alrededor de los 1.000 dólares. Capitaliza 686 billones de dólares.

Google es capaz de detectar una pandemia de salud en el mundo civilizado antes que la OMS (Organización Mundial de la Salud) por las consultas que se realizan buscando información de síntomas, enfermedades, etc.

Sabe antes que la OMS que vendrá una pandemia de gripe, por ejemplo, porque se generan más de 100.000 consultas en pocos días sobre estados de fiebre, dolor estomacal y síntomas gripales etc. Estas búsquedas hacen predecir lo que acabará sucediendo: una pandemia de gripe.

Otro dato curioso es el de Amazon. La compañía empezó a cotizar en el año 97 a 2 dólares. Hoy en día cotiza a 1.100 dólares, con una capitalización bursátil de 467 billones de dólares.

Amazon, a través de sus algoritmos dirigidos a analizar nuestro comportamiento de compras, puede saber cuándo vamos a volver a comprar, anticipándose a ello enviando a sus almacenes los que vamos a comprar antes de que lo pidamos.

Simplemente por datos estadísticos de anteriores compras realizadas. Además, su sistema es capaz de enviar publicidad según las últimas búsquedas de productos que hayamos realizado. Es decir, si hemos buscado zapatillas de deporte en Amazon, durante varios días y aunque cambiemos de país nos perseguirán incesantes anuncios de zapatillas de deportes incitando a la compra. Y generalmente saben cuándo lo haremos.

Estas 3 empresas capitalizan más que las 35 empresas del Ibex y saben, conocen y son capaces de anticiparse, con sus datos y algoritmos, a nuestros próximos movimientos. Saben más de nosotros que nosotros mismos por la información que manejan. Invirtiendo en ellas, en el fondo, nos hace partícipes de sus propósitos: ser más dependientes.