¿Un tesoro en las nubes? Las compañías de Cloud como fuente de valor

Eduardo García-Argüelles, Analista

Los últimos resultados de Amazon resumen todo nuestro post.

Mientras que a nivel de Grupo Amazon consiguió incrementar sus ingresos netos un +19,7% en el 4T18 a/a, Amazon Web Services –su filial de servicios cloud para terceros- registró un incremento de ventas del +45% a/a en el mismo período

El comienzo del sector cloud en el ámbito de la Infraestructura como Servicio (Infrastructure as a Service, IaaS) se dio en 2006 a raíz de la maduración tecnológica de los procesos de virtualización junto con outsourcing de infraestructuras y servicios de IT que comenzaron a implementar diferentes empresas.

Con el lanzamiento por parte de la multinacional de e-commerce Amazon de su filial Amazon Web Services, la compañía pretendía apalancar sus infraestructuras propias para ofrecer servicios de cloud a terceros y rentabilizar las elevadas inversiones requeridas en servidores para sustentar su core business.

Amazon Web Services (AWS) es el líder mundial de la tecnología cloud (tanto IaaS como SaaS) por ingresos con una cuota de mercado global de >50% de acuerdo con el último informe publicado por Gartner. Esta filial se convirtió en la más rentable del Grupo y podría salir a Bolsa mediante la ejecución de un spin-off con el objetivo de ponerla en valor.

Se dan tres modelos de negocio o parcelas diferenciadas en el campo del cloud computing,

Existen varios catalizadores que incentivarán una aceleración en las dinámicas vistas hasta ahora a nivel global en lo que respecta al outsourcing de infraestructuras mediante el uso del cloud: (I) ahorro de costes (especialmente empresas de menor facturación con menor necesidad de amortizar importantes inversiones), (II) modulación de infraestructuras en función del servicio a ofrecer, (III) mayor facilidad en la gestión y (IV) consolidación de infraestructuras complejas (especialmente en empresas de mayor facturación). Según diversos estudios expuestos en el presente informe, el sector crecerá actualmente a un CARG superior al +25%.

Estas son las principales características de una implementación IaaS:

  • Recursos disponibles de inmediato en función de la demanda del cliente. Sin tiempos de espera para ejecución de proyectos o incrementos de capacidad.
  • Se evitan los recursos ociosos con la posibilidad de ampliar o disminuir capacidad en tiempo real.
  • Ausencia de inversión inicial. El proveedor se hace cargo del hardware tanto a nivel de compra como mantenimiento y configuración de modo que el cliente se despreocupa de todo ello sin necesidad de ejecutar elevados capex y evitando el tiempo necesario para su instalación y puesta en marcha.
  • Ahorro de costes y pago por uso. Servicio accesible bajo demanda y tarificación en función del consumo final de los recursos realmente empleados. De este modo, las economías de escala surgidas en el propio proveedor IaaS se trasladan al cliente final.
  • Movilidad e independencia de la ubicación física. Únicamente es necesario disponer de una conexión a internet y el protocolo de seguridad del servicio cloud solicitado por el cliente estando disponible el servicio en cualquier lugar del mundo.
  • Máxima seguridad. Se produce al depender de centros de datos con seguridad física elevada a través de infraestructura de cloud pública o clouds privadas. Adicionalmente mencionar que algunos proveedores proporcionan a sus clientes herramientas básicas y avanzadas de seguridad lógica como firewalls, VPNs,… para garantizar la inviolabilidad de los datos.
  • Redundancia total en caso de contingencia. Se trata de una cualidad intrínseca a todos los servicios cloud diseñados sin puntos únicos de fallo. En caso de fallo de un servidor físico u otro elemento, el funcionamiento de la empresa no se vería perjudicado al emplear recursos de hardware redundantes.

El mercado IaaS está dominado por Amazon Web Services con una cuota de mercado global en términos de ingresos según el último informe publicado por Gartner correspondiente a 2017 (hecho público en Agosto-2018) de más del 50%

Junto a esta compañía, Microsoft Azure, Rackspace, Google o IBM se centran fundamentalmente en los mercados anglosajones y otros con un grado de madurez mayor. Por tanto, los mercados en los que Gigas opera no están suficientemente cubiertos por las mismas. Más allá de los grandes jugadores del sector podría afirmarse que el mercado está bastante fragmentado al ser la cuota de mercado de “Otros” del 25% y no existir otros jugadores con shares globales significativos más allá de los expuestos.

Los principales proveedores de servicios cloud se corresponden con varias tipologías de empresas:

  • Operadores de telecomunicaciones y servicios de IT. Multinacionales de grandes dimensiones que aprovechan sus servicios para expandirse hacia el segmento cloud y ofrecer soluciones a medida a su base de clientes ya existente. Generalmente se focalizan en grandes corporaciones. Algunos ejemplos serían Telefónica, T-Mobile, IBM, Claro, HOP, Entel, Kio Networks,…
  • Grandes jugadores internacionales. Líderes de mercado con amplia cartera de productos y servicios, potente marca y precios competitivos. Ejemplos serían Amazon Web Services o Microsoft.
  • Proveedores locales de Cloud Hosting. Esta sería la categoría a la que pertenece Gigas. En los últimos años, surgieron múltiples proveedores locales como Numergy y Cloudwatt en Francia, Iomart y Pulsant en UK, ProfitBricks en Alemania, Cloudsigma en Suiza, UpCloud en Finlandia,… En España, competidores locales directos de Gigas son Arsys y Acens. Existen otras empresas de hosting web como son Dinahosting y CdMon que podrían extender su ámbito de actuación al cloud hosting al estilo de la estrategia seguida por GoDaddy o DigitalOcean en EE.UU.

Pensamos que cualquier inversor puede beneficiarse de esta macrotendencia mediante la toma de posiciones en compañías cotizadas tanto de Real estate (propietarias de datacenters) como Proveedores de Servicios Cloud: Interxion, Equinix, Digital Realty Trust, CoreSite o la única cotizada española enteramente de Cloud Gigas Hosting (MAB).

 




Bonos verdes

María Morales. Responsable de Gestión de Renta Fija

Desde el 2007 estamos asistiendo a un fenómeno imparable en el mundo de la emisión de bonos financieros, los llamados “Bonos Verdes”. Fue en ese año cuando el Banco Europeo de Inversiones lanzó la primera emisión.

Desde entonces todo tipo de emisores corporativos, financieros y no financieros, emisores públicos estatales, regionales, supranacionales, han emitido este tipo de deuda en un mercado que crece exponencialmente cada año.

Es cierto que en el 2018 se ha moderado el crecimiento, aun cuando las nuevas emisiones alcanzaron los 130.000 millones de euros. Y las previsiones de crecimiento en 2019 alcanzan cifras de 180.000 millones de euros.

El mundo ha evolucionado y muchos inversores no sólo piensan en términos de rentabilidad sino que desean que su aportación se destine a proyectos que redunden en beneficio de la sociedad

Los bonos verdes o emisiones verdes se diferencian de los bonos convencionales en el destino final de los fondos obtenidos. Los bonos del estado, por ejemplo, tienen como objetivo financiar el déficit público. En el caso de los bonos verdes, el destino final ha de ser algún proyecto de carácter sostenible que contribuya a mejorar las condiciones del planeta. Por ejemplo,  ese primer bono que hemos mencionado al inicio permitió ampliar la red eléctrica de Perú con energía solar, apostar por las energías renovables en México o instalar sistemas de riego eficientes en Túnez.

Si acudimos a la teoría, la definición de bono verde sería “cualquier tipo de bono en el que los fondos se aplicarán exclusivamente para financiar o re-financiar, en parte o en su totalidad, Proyectos Verdes elegibles, ya sean nuevos y/o existentes y que estén alineados con los cuatro componentes principales de los Green Bond Principles (GBP)”*.

Estos cuatro componentes de los GBP son:

  1. Uso de los Fondos
  2. Proceso de Evaluación y Selección de Proyectos
  3. Gestión de los Fondos
  4. Informes

Los Principios de los Bonos Verdes (GBP) son una guía de procedimiento voluntario que recomienda la transparencia y la divulgación de información, y promueve la integridad en el desarrollo del mercado de Bonos Verdes, clarificando el enfoque aplicable en la emisión de un Bono Verde. Cada año esta guía se revisa, incorporando consultas, aclaraciones y recomendaciones.

Los GBP recogen varias categorías genéricas para ser reconocido como Proyecto Verde y, por tanto, elegible para financiarse mediante un Bono Verde: el cambio climático, el agotamiento de los recursos naturales, la pérdida de biodiversidad y la contaminación del aire, agua o suelo. Los bonos pueden financiar proyectos relacionados con una o varias de estas categorías.

Se entiende que ciertos Proyectos Verdes pueden también tener beneficios sociales y que la clasificación del uso de los fondos de un bono como Bono Verde debe ser determinada por el emisor en base a los objetivos principales en los proyectos subyacentes. Los bonos que intencionadamente mezclan tanto proyectos verdes como sociales se denominan Bonos Sostenibles.

Otra categoría que está destacando son los bonos relacionados con el calentamiento global, los Bonos Verdes Climáticos, que crecieron en la primera mitad de 2018 un 40% frente al mismo periodo de 2017 y representan ya un  13% del total de bonos verdes

Estos datos que suministra el CBI (Climate Bond Iniciative), la entidad de referencia en la materia, no incluyen muchas emisiones que aunque se han comercializado como “verdes”, no cumplen sus criterios para ser considerados como tal. Se pone de manifiesto uno de los problemas de este tipo de emisiones. De hecho, el CBI informa que el número de emisiones rechazadas por no ser suficientemente sostenibles (21.400 millones de euros) se ha duplicado respecto al año anterior.

El otro problema que está teniendo lugar actualmente es que algunos emisores no cumplen con la responsabilidad de informar suficientemente sobre el destino de los fondos captados. Se constata que los emisores de mayor tamaño suelen ser los que más cumplen; respecto a los países de origen de los emisores, 26 de 45 países analizados por CBI muestran un 90% o más de cumplimiento a la hora de informar.

La dificultad radica en que cada emisor tiene su metodología propia para elaborar los informes y no resulta fácil estandarizar. El CBI ha elaborado una serie de recomendaciones o “best practices” para suministrar la información de la manera más conveniente.

Este año 2019 será clave en cuanto a normativa en financiación sostenible en el seno de la Unión Europea, pues se publicará un informe de la Comisión elaborado por el Grupo de Expertos en Financiación Sostenible de la organización

Este tipo de financiación seguirá creciendo con fuerza, dado que la propia regulación está favoreciendo que las inversiones sean sostenibles.

La comisión europea impondrá nuevos índices bursátiles que en un periodo de tiempo no muy largo habrán de estar compuestos por empresas sostenibles.

Los gestores habremos de ir, por tanto, hacia inversiones sostenibles, así como recomendar las mismas a nuestros clientes. Lo “verde” que ahora se plantea como un añadido que aporta un diferencial positivo pasará a ser lo estándar e indispensable para poder seguir financiándose en el mercado de bonos.

* The Green Bond Principles publicado por ICMA(International Capital Market Association)




La importancia de saber identificar los riesgos

Xavier Bergé. Responsable de la Correduría y Desarrollo del Negocio de Pensiones

La finalidad de este artículo no es más que la reflexión personal del mundo que nos rodea bajo el prisma de la asunción de riesgos y cómo, desde GVC Gaesco Correduría, aportamos valor añadido a nuestros clientes para que puedan vivir de forma segura en medio de un mundo incierto e inseguro.

Y que mejor manera para introducir a nuestro personaje que recurrir a una adivinanza:

 “La gente lo consume aunque nunca querría utilizarlo. Las compañías lo venden, y desearían que nadie lo usara. Y, sin embargo, pocas personas se atreverían a salir de casa sin él”.

Si todavía no lo has acertado, estoy  «seguro» que en breve lo harás.

La contratación de un seguro no es más que, a cambio de pagar una Prima de Seguro, transferir nuestro riesgo a un tercero, y este tercero son las Compañías de Seguros.

Y, con ello, pretendemos proteger nuestro patrimonio, nuestros negocios y nuestras familias para hacer que nuestro entorno sea un lugar seguro.

Hay seguros que por obligatorios son obvios, como el seguro del coche o el seguro de incendios. Pero existen otros muchos seguros que sin ser obligatorios cubren riesgos que muchas veces nos cuesta identificar. Por ejemplo, hoy en día:

  1. ¿ Alguien se iría de vacaciones al extranjero sin un Seguro de Asistencia en viaje?
  2. Alguien que sea Directivo de una empresa, ¿No debería tener un seguro de Responsabilidad Civil para Directivos?
  3. Una persona con deudas y familia, ¿No debería tener un seguro de vida?
  4. ¿Te atreverías a salir de casa sin tenerla asegurada?
  5. ¿Emprenderías un negocio sin la cobertura de pérdida de beneficios?
  6. ¿Te atreverías a conducir un patinete eléctrico sin un seguro de responsabilidad civil?

Bien es cierto que en ocasiones no se es plenamente consciente de los riesgos que existen y no se conocen en detalle las consecuencias de no tenerlos cubiertos. Por eso, nuestro valor añadido es ayudar a nuestros clientes a identificarlos y ofrecerles soluciones aseguradoras.

Y es que, en estos casos, la ignorancia no es sinónimo de felicidad sino de desconocimiento e incluso, en algunos casos, de irresponsabilidad.

Para terminar, me gustaría invitar a todos aquellos clientes de GVC Gaesco que todavía no se han acercado a la Correduría a que pregunten por nuestros servicios y a todos nuestros colaboradores a que ayuden a nuestros clientes a identificar los riesgo todavía no cubiertos.




Tiempo al tiempo

Pere Escribà. Gestor de Patrimonios

Si piensan en el 2018, probablemente lo primero que les vendrá en la memoria sean las caídas experimentadas a nivel global. Caídas que poco a poco fueron mermando el sentimiento inversor a raíz de un conjunto de situaciones adversas para la economía mundial.

Estos hechos hicieron que las manos cortas aprovecharan la tensión del momento como consecuencia de episodios de carácter geopolítico entre las que se encuentran las extensas negociaciones del Brexit, Italia o la guerra comercial, entre otros.

Con este mix parece que, a día de hoy, parte del consenso de mercado se ha posicionado en el lado de la balanza que augura una próxima recesión.

Ante esto, lo que nos planteamos es si compramos esta idea, con la premisa de un inminente cambio de ciclo, o por lo contrario reforzamos nuestra tesis de que a día de hoy los mercados continúan presentando potencial suficiente.

Para ello nos acogeremos a la siguiente frase atribuida a Mark Twain que dice: “History doesn’t repeat itself, but it does rythme”. Lo que traduciría como “La historia no se repite, pero rima”.

Esta maravilla podría aplicarse en ínfimos campos. En este caso, la utilizaremos para analizar qué parte de la historia reciente “rima” con la penalización experimentada en los mercados durante el pasado ejercicio, y si, por tanto, encontramos argumentos racionales para seguir con nuestro posicionamiento o por lo contrario, deberíamos unirnos al todopoderoso consenso.

Personalmente, el 2018 me ha recordado a grosso modo al periodo entre los años 2015-2016, pero no tanto por el comportamiento relativo a cierre de año de los índices, sino más bien por cómo los drivers que imperaban en aquel entonces impactaron en los mercados en el corto plazo por aquello que conocemos como efecto contagio

Para ponerles en contexto, en 2015 los parqués abrieron teñidos de verde con la confianza de que se podía conseguir un buen performance y, sin embargo, poco a poco el tono fue cambiando de color ante una serie de acontecimientos que provocaron gran tensión entre los inversores y que entre otras cosas, vaticinaban un posible final de ciclo.

¿Recuerdan los episodios de desaceleración de la economía China o la caída del precio del crudo y el efecto que tuvieron en los mercados?

A toro pasado todo el mundo es capaz de explicar y hacer ver que aquello que en su día causó ciertos momentos de pánico no fue más que un acto de sobrerreacción como consecuencia de una lectura errónea de la realidad

En ese momento una actitud contraria al consenso podía ser considerada como demasiado optimista, irracional o equívoca.

Como ustedes ya saben, posteriormente se demostró lo contrario. O lo que es lo mismo, que ninguno de aquellos capítulos estaban fundamentados como para quedarse y, con ello, el verde volvió a florecer.

¿Qué similitudes vemos ahora que ocurrieran en aquel entonces?

En primer lugar, tomando los datos de PMI como referencia, indicador que proporciona información sobre las condiciones económicas en el sector manufacturero y de servicios de una economía, en ambos casos se experimenta menor ritmo de crecimiento de la actividad mundial.

Por otro lado, el Fondo Monetario Internacional corrige ligeramente las estimaciones de crecimiento mundial  fruto de las incertidumbres del momento.

Adicionalmente, también sufren revisiones las estimaciones de beneficios empresariales. En ambos casos, penalizados a raíz de episodios comentados en párrafos anteriores.

Y con toda esta batería de detonantes y actuando al son de los acontecimientos, las bolsas europeas experimentan importantes caídas prolongando así el gran lateral en el que se encuentran índices como el Ibex o el Eurostoxx 50.

A día de hoy, los indicadores avanzados muestran que las principales economías siguen estando por encima de los niveles que marcan crecimiento, en el caso del PMI esta franja se encuentra por encima de 50.

El mundo sigue creciendo a ritmos iguales o superiores al 3,5%, tasa que se estima que continúe en los próximos dos años

Llegados a este punto, lo importante es entender que, en gran parte, el mercado ya ha descontado en precio este escenario de ralentización. Les recuerdo que en economía no es lo mismo ralentización que recesión.

Tomando el precedente de periodos anteriores de la historia, cuando el mundo crece (aunque lo haga a un ritmo menor), las empresas lo siguen haciendo bien y las bolsas mundiales lo capitalizan poco tiempo después como si ya no se acordaran de todo lo anterior.

En los mercados, cualquier driver que provoque inseguridad y en consecuencia mine el sentimiento inversos, empresarial y del conjunto de agentes económicos, siempre se traduce en recortes y en caídas que rápidamente ponen en precio aquello que puede ocurrir en meses venideros. Descontando en la mayoría de los casos “el peor de los escenarios”.

Generalmente, caídas verticales vienen precedidas de subidas que son aprovechadas por aquellos que no se dejan influir por titulares y que sin dejarse dominar por los demás,  han actuado según su filosofía de inversión

Es en estas caídas donde tenemos que recurrir a nuestro blog de notas para no hacernos presos de nuestras emociones y recordad que la historia no se repite, pero rima.

 Si aún no lo ven claro, tiempo al tiempo.




Lo último en nutrición

La pirámide de población española se pone en forma. ¿Preocupa?

Xavier Bergé. Responsable de la Correduría y Desarrollo del Negocio de Pensiones

Desde hace ya unas décadas, la pirámide de población española parece que se ha apuntado a la vida saludable, dieta mediterránea y práctica regular de deporte. Un ejercicio que muchos de nosotros intentamos seguir para estar en forma y tener mejor aspecto, pero que pocos conseguimos. Vean su aspecto y las previsiones que le auguran:

Sólo hace falta observar la silueta que se le está quedando año tras año. Muchos de nosotros estaríamos encantados de conocer esa dieta milagrosa e incluso nos apuntaríamos al gimnasio al que frecuenta.

Pero la realidad es muy distinta a lo que a simple vista podamos observar y, en este caso, como ocurre con la gran mayoría de les personas, lo importante está en el interior.

Dejando de lado el símil, vemos que una pirámide tan esbelta sólo se consigue con menos nacimientos y con una población cada vez más envejecida. Estos ingredientes son muy perjudiciales para la sostenibilidad de nuestro Sistema de Pensiones de la Seguridad Social.

Por tanto, no es oro todo lo que reluce y, aunque nos parezca una bonita silueta, la verdad es que esta estructura demográfica es la peor para mantener las pensiones públicas.

La pirámide de población española es un mal paciente, con un diagnóstico claro y que espera el milagro de una vacuna milagrosa que permita recuperar una estructura en la que la base inferior sea bastante más ancha que la superior, es decir, en la que haya más personas en edad de trabajar y cotizando que en edad de jubilación.

Haciendo caso a los médicos, les puedo anunciar algunos de sus diagnósticos:

  • OCDE: La OCDE critica que las pensiones españolas son mucho más altas que la media. Los españoles cobran de pensión el equivalente al 82% de su último salario, frente al 63% en la OCDE. Pronostican, que esa Tasa de sustitución tan solo llegará al 46%.
  • Según la ONU, en 2050 España será el segundo país más viejo, habrá 76 mayores de 65 años por cada 100 personas de 20 años.

Ante tales diagnósticos, unos y otros gobiernos se plantean diferentes experimentos para paliar el problema que se avecina. Algunos retrasan –aún más– la edad de jubilación. Otros se preguntan cómo incorporar la variable “esperanza de vida” para calcular la pensión. Y mientras, sobre la mesa, algunos colectivos piden tener en cuenta toda la vida laboral del trabajador para calcular su pensión.

Todos los experimentos para hacer que el sistema sea sostenible otra vez pasan por reducir las pensiones de los futuros jubilados, y por ello se habla de una “generación de viejos pobres”. Este es un problema estructural que nadie es capaz de empezar a solucionar, y que cuando se convierta en epidemia ya será demasiado tarde.

Si no nos preocupamos nosotros por nuestro futuro, nadie lo hará

Dicho esto, quizá sea el momento de no seguir utilizando las pensiones para el debate político, que se informe a la población sobre la estimación de cual será su pensión y que se apliquen políticas fiscales para fomentar un ahorro privado tan necesario para nuestro futuro. Lo que se suele llamar coger el “toro por los cuernos”.

Un ahorro privado no es hablar sólo de planes de pensiones, sino que existen muchos productos financieros que bien gestionados son la solución para nuestro ahorro futuro y para poder disfrutar de una jubilación que al paso que vamos no sé cuándo llegará.

El mensaje final es que empiecen a ahorrar cuanto antes, dejen trabajar con calma al interés compuesto, busquen una mano amiga que les gestione bien sus ahorros y no se dejen convencer con campañas comerciales con bonificaciones milagrosas que, en muchos casos, les hacen convertirse en clientes-rehenes de algunas entidades.

Dicho de otro modo, no se juegue su jubilación a una sola carta.




Repaso de algunos consejos fundamentales en momentos complicados

José Antonio Cortés. Director General de GVC Gaesco Pensiones

Da la sensación que los mercados financieros se han alzado con el poder, que tienen la capacidad de forzar a la economía real a sucumbir a sus paranoias, la famosa  teoría de las expectativas que se estudia en teoría económica, que dice algo así como:

Si las expectativas sobre un determinado escenario económico están lo suficientemente consolidadas, éste se producirá

En economía  se suele utilizar esta teoría para estudiar la inflación.

¿Estamos en esa fase?  Se está consolidando en los mercados la creencia que la economía tendrá una brusca desaceleración, sino recesión, en los próximos meses. Este escenario es posible, pues todo es posible en este mundo; ahora bien, los datos macros y la dinámica de los proceso de acumulación, inversión y desacumulación de los ciclos económicos no lo corroboran.

Entonces, ¿porque ese grado de divergencia tan elevado entre lo que se induce de un análisis objetivo de los datos y las expectativas que están cotizando en los mercado? ¿Quién tiene o tendrá, razón? ¿O es que quizá no lo hemos entendido bien?.

Los mercados no valoran los datos actuales ni las previsiones oficiales, crean sus propios escenarios en función de las incertidumbres soportadas y las vulnerabilidades percibidas

Evidentemente, los mercados son soberanos, aunque la soberanía suprema la ostenta la realidad y los mercados, tarde o temprano, acaban sometiéndose, ya sean máquinas o humanos. Lo veremos en los próximos meses, pues nadie lo sabe.

Pero la cuestión más importante para mí no es esa, no estoy lo suficientemente capacitado para contestarla. Para mí, lo importante es saber cómo debo actuar, qué les debo decir a mis clientes,  qué estrategia debo implementar. En definitiva, cómo proteger el patrimonio bajo gestión para minimizar el daño, para evitar llegar al punto de no retorno psicológico donde los clientes se cierran en banda y arrojan la toalla, provocando el mayor de los desastres.

Para tratar de lograrlo, quisiera recordar algunas prácticas recomendables:

  • Por norma general, no se debe ser agresivo en las bajadas; no sabemos cuándo terminarán y no sabemos cómo puede reaccionar el cliente. En ocasiones, ni él mismo lo sabe. Esto no significa que no debemos ser valientes, debemos serlo pero con cabeza y con consciencia del posible camino a recorrer y los recursos disponibles.
  • Debemos diseñar una estructura patrimonial, un portfolio, lo suficientemente sólido para evitar llegar al punto de no retorno. Una de los principios de la teoría de los juegos consiste en tratar de minimizar los daños en escenarios adversos con el objetivo de estar en condiciones de aprovechar al máximo los favorables.
  • Hacer inventario de los recursos disponibles, planificar su disposición. ¿Esto significa incrementar las posiciones en las bajadas? Sí, pero con prudencia, planificándolo, explicándoselo al cliente, consensuándolo con él de acuerdo con su capacidad financiera, su perfil psicológico y su conocimiento de los mercados. Es hora de revisar el ahorro sistemático de los clientes y sí no lo tiene, deberíamos proponérselo por ser una buena práctica.
  • No obsesionarnos con los gráficos, las líneas de soporte y resistencia. Las máquinas están programadas para sacar el máximo provecho de ellos cuando la ocasión vale la pena.
  • No pretender ser un gurú de la economía. Nuestro trabajo tiene más de entrenador personal y de psicólogo que de economista.
  • No ser despectivo con la competencia cuando el potencial cliente venga desesperado. No cuestionar la gestión de la competencia, no es de buen profesional y nosotros lo somos. Será suficiente con que el cliente perciba nuestra profesionalidad,  confianza y saber hacer.