Los ratios de los Fondos de Inversión

Pedro Jesús Roldán. Agente Financiero de GVC Gaesco Guadalajara

Quiero invertir en fondos de inversión, pero ¿por dónde empiezo? Lo primero que debes conocer es la política de inversión de estos fondos y buscar el que mejor se adapte a tus expectativas: situación económica, horizonte temporal y perfil de riesgo. Así podemos encontrar Fondos Monetarios, Renta Fija, Mixtos, Retorno Absoluto, Renta Variable, Sectoriales, Temáticos, etc. un amplio abanico que cubre

Una vez elegida la categoría del fondo que mejor se adapta a nuestro perfil de riesgo, debemos separar el grano de la paja y encontrar los mejores fondos dentro de una misma categoría. Para ello nos podremos ayudar de ratios, medidas de rentabilidad y riesgo, que podemos encontrar dentro de la ficha del fondo. Analizando dichos datos podremos sacar algunas conclusiones sobre el fondo, así como las habilidades y las capacidades del equipo gestor del fondo.

Todo fondo de inversión está referenciado a un Benchmark o índice de referencia. Que supere la rentabilidad del Benchmark es lo primero que debemos pedir a un fondo para contratarlo

Los ratios nos van a proporcionar información sobre el fondo y valorar la calidad del equipo gestor. Los principales son:

  • Volatilidad

Este ratio se refiere a la desviación estándar o desviación típica, siendo la medida más común del riesgo. Lo que nos indica es cuánto se han desviado las rentabilidades del fondo respecto a su rentabilidad media histórica. Una volatilidad alta significa que las rentabilidades del fondo han sufrido fuertes variaciones (fondos de renta variable). Si es baja (fondos monetarios), han sido muy estables a lo largo del tiempo.

La volatilidad dependerá de los mercados en que invierta el fondo, del tipo de activo y del vencimiento de los activos en la Renta Fija, por lo que debemos comparar volatilidades de fondos que pertenecen a una misma categoría.

  • Beta

La β es uno de los principales indicadores para estimar el riesgo de una inversión, ya que mide la relación entre la rentabilidad del fondo ante cambios en la rentabilidad de una cartera o índice de referencia. Por tanto, la β nos indica cómo variará la rentabilidad del fondo si lo comparamos con la rentabilidad del índice de referencia.

  • β<1 significa que el fondo presentará una menor variabilidad con respecto al índice de referencia.
  • β=1 significa que el fondo de inversión se va a comportar igual que el índice de referencia.
  • β>1 significa que el fondo va a mostrar una mayor variabilidad que el índice de referencia y, por lo tanto, ampliará los movimientos de mercado, tanto a la baja como al alza.

Un fondo con una β>1 exagerará más los movimientos del mercado (más beneficios que el mercado en caso de subida, pero más pérdidas en caso de caída), mientras que una β<1 significa justo lo contrario (menos rentabilidad que el mercado en periodos de subida a cambio de menor caída en periodos de corrección).

  • Alfa

El α de un fondo mide la rentabilidad adicional que obtiene respecto a su índice de referencia. Es decir, mide la diferencia entre la rentabilidad actual de una inversión y su rentabilidad esperada, dado un nivel de riesgo determinado por la beta.

  • α>0 significa que la rentabilidad real obtenida por el fondo ha superado la rentabilidad esperada.
  • α<0 significa que la rentabilidad real obtenida por el fondo ha sido inferior a la rentabilidad esperada.

Cuando tenemos α positivo se dice que el gestor aporta valor adicional con su gestión, puesto que supera la rentabilidad esperada. Cuanto mayor α, mayor valor aportará al fondo el equipo gestor.

  • Ratio de Sharpe

El Ratio Sharpe mide el exceso de rentabilidad de una inversión de un fondo con respecto a los activos libres de riesgo, por unidad de riesgo. No está ligado a ningún mercado concreto, por lo que permite comparar fondos de distintas categorías. Es preferible un fondo con mayor ratio sharpe, mayor rentabilidad en relación a la cantidad de riesgo asumida en la inversión.

Es importante, a la hora de invertir, no solamente fijarse en exceso de rentabilidad de un fondo sino también en el riesgo que conlleva obtener dicha rentabilidad, ya que para perfiles conservadores, se podrá preferir menos rentabilidad asumiendo menos riesgo.

  • Ratio de Información

El ratio de información nos va a medir la diferencia entre la rentabilidad de un fondo respecto a la rentabilidad de su índice de referencia, por unidad de riesgo. Resulta muy similar al Ratio Sharpe, no obstante, se diferencia en que el Ratio Sharpe compara la rentabilidad obtenida y el riesgo con la tasa de interés libre de riesgo, mientras que el Ratio de información compara el exceso rentabilidad y el riesgo con la rentabilidad de un índice de referencia específico.

 Cuanto mayor sea el ratio de información de un fondo, mejor será la calidad de gestión del mismo, ya que el riesgo adicional que incurre el gestor viene recompensado por una mayor rentabilidad. 

  • Tracking Error

Conocido también como ‘riesgo gestor’, es decir, la libertad que toma un gestor para invertir en activos fuera del índice de referencia. Cuanto más bajo sea el tracking error, más estrechamente seguirá el gestor a su índice de referencia y viceversa. Cuanto más alto sea, más activo será el fondo y mas se desviará el gestor de la composición del índice.

  • Fondo de gestión pasiva valores entre 0% y 2%.
  • Entre 2% y 5%, estaríamos ante una gestión con un poco más de riesgo.
  • Si nos encontramos fondos con tracking error superior al 5% nos va a indicar que estamos ante una gestión activa.

A modo de resumen, recuerda que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras, que entre fondos que tengan similares rentabilidades históricas elegiremos el que tenga menor volatilidad, que cuando mayor sea el Ratio de Sharpe, Información y alfa, mejor calidad del fondo y del equipo gestor, y que si tenemos un perfil arriesgado podemos elegir fondos con β>1 y Tracking Error>5 para asumir más riesgo en nuestra inversión.