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Actualidad en los mercados

Llegará el Carnaval

En el primer trimestre del año las ventas y los beneficios de las empresas cotizadas han sido muy superiores a las previsiones de consenso, evidenciando una fortaleza tanto de demanda como de márgenes. El imponente exceso de ahorro que la Covid-19 ha generado está volviendo al consumo en dos tiempos, bienes primero y servicios después. Los precios de las materias primas se han situado en zona de máximos históricos, superando ya en un 35% a los niveles precovid. Los precios de los fletes se han cuadruplicado, la oferta de barcos de transporte es insuficiente y se contratan espacios de carga sin pacto previo de precio. Con todo, lo que más me impresiona es que la microeconomía no actúa de muro de contención de las presiones inflacionistas como solía. Las empresas están trasladando masivamente sus aumentos de costes a sus precios de venta. Más allá de la especial coyuntura del año 2021, estamos de camino a una normalización de la inflación duradera en el tiempo. Todo ello es muy favorable para el actual contexto empresarial y bursátil.

¿Algún riesgo a medio plazo importante que vigilar? Uno de ellos destaca sobremanera: la posibilidad de que la inflación suba mucho más de lo ya previsto. El gran riesgo real radica en que los Bancos Centrales actúen tarde en su control de la inflación. Tienen una predisposición a proporcionar tiempo a los gobiernos endeudados, una memoria corta de recientes subidas de tipos fallidas, y una escasa experiencia en pandemias globales. Recordar que el Carnaval de Rio de 1919, celebrado justo tras la gripe española, no duró seis días, como acostumbra, sino casi tres meses, y fue declarado “o maior Carnaval de todos os tempos”. A eso nos enfrentamos.


Artículo publicado en La Vanguardia el domingo 30 de mayo de 2021